Emprender Vuelo





EMPRENDER VUELO

Fuente: @angelapuntocom

La palabra emprendimiento me recordó a la famosa frase “emprender vuelo” y quise compartir con ustedes lo que reconocí en su similitud. Los emprendedores somos esas aves deseosas de volar, que no estamos dispuestos a picotear el suelo y resignarnos con ver las alturas. Nosotros anhelamos la aventura de volar al vivir nuestros sueños. Esto conlleva los riesgos y creo que si no nos gustara la adrenalina y los retos, quizás no seríamos emprendedores. 

Entre esas características está la capacidad de resolver problemas y adaptarse a los cambios. Pero, ¿qué entendemos por problema?

En el origen etimológico la palabra “problema” significa 

Pro= Delante.

Blema= Lanzamiento. 

Es decir que realmente quiere decir “lanzar con fuerza algo hacia adelante”. Esa fuerza nos dará el impulso necesario para tomar la decisión en medio de la crisis ya que en ella hay una bendición y una oportunidad. Un problema es un regalo de Dios para ayudarte a salir hacia adelante. Sé consciente del poder y de la fuerza que tienen las decisiones y te darás cuenta del poder que tienes dentro de ti para cambiar tu vida.  Todo esto y más es posible sólo si dejas que tus alas se sanen con el amor. Y no me refiero a un amor romántico, me refiero a la Presencia Universal del Amor.

Esa energía que rige e impregna el universo y que es con la que debes sintonizar  para trabajar con la ley de atracción y que te provee para darte lo que necesites y desees en pro de tus sueños. Con el simple hecho de tomar una decisión y que no haya marcha atrás debido a tu voluntad, tu vibración cambia. 

El Amor es tan fuerte, que rompe las resistencias escondidas. Es el que rompe las cadenas que atan nuestras alas. Por algo cuando estamos en-amor-ados sentimos que volamos, ¿no? 

¿Pero cómo volar con las alas rotas? 

Sin duda nos estrellamos contra el suelo porque el miedo, el rencor, la soberbia, el odio y abandono pesan mucho y nos carcomen el alma. 

¿No te gustaría volar con libertad, a tu ritmo y hasta hacer piruetas? 

Si lo llevamos a nuestro negocio sería ser feliz siendo tú mismo, con esa confianza que nos permite arriesgarnos con un plan de marketing que nos guíe hacia el éxito, asumiendo los riesgos porque que la pasión y la inteligencia nos dan valentía. 

Entonces dirás “Está bien, pero, ¿cómo llego al amor?” Por medio del perdón. El perdón nos da paz y la paz nos deja sentir el amor que llevamos dentro y que anhela fluir en todo lo que eres, en todo lo que haces. Es un camino difícil y doloroso pues nos cuesta pedir perdón. A veces no tienes que pedir perdón a los demás sino pedirte perdón a ti mismo por las veces que te dio rabia cometer un error, herir a una persona, una imprudencia, cometer el mismo error… Es un viaje que debes hacer a tu interior para reconciliarte contigo mismo y con ese niño herido que sin duda lo que más desea es volar contigo.

Romper las cadenas del orgullo para bajar la cabeza y pedir perdón es el precio de vivir en la libertad del Amor. Ese amor es el que nos va a dar la cura necesaria para volar en cualquier tipo de cielo, a cualquier velocidad. Sé paciente y comprensivo contigo mismo porque en cuestiones del alma se trata de tempo, no de tiempo y para cada uno es distinto. Si tú verdaderamente quieres sanar, la vida te pondrá en el camino las personas que proporcionan esas oportunidades y situaciones para tomar fuerza en la debilidad, que sin duda te servirá para tu área de emprendimiento y volar más alto.

Cuando transites este camino sentirás el intenso llamamiento y deseo de ayudar a los demás para mostrarles las maravillas del vuelo a través de tus productos, servicios y propuestas de valor. La gente ya no quiere que sus sueños duren 8 horas o que estén estancados en sus mentes. Quieren vivir sus sueños estando despiertos, en el presente.

No permitas creer que no puedes cuando alguien te lo diga, ni siquiera tú mismo, porque más que nadie, nosotros somos nuestros mejores saboteadores cuando de sueños se trata… pero es porque olvidamos que fuimos hechos para volar.

Recuerda la fórmula: perdón, paz, amor.

Mundo Emprendedor